
Ciudad de México.— El mensaje fue sencillo, pero con una carga que va más allá del deporte: creer en uno mismo, levantarse después de una derrota y entender que las oportunidades también implican responsabilidad.
Con esa idea concluyó la edición 2026 de México Siglo XXI, encuentro que congregó a unos 10 mil jóvenes becarios de instituciones públicas y privadas de todo el país en el Auditorio Nacional, en una jornada donde educación, liderazgo, futbol y entretenimiento se mezclaron frente a una generación que enfrenta un escenario nacional marcado por retos económicos, sociales y profesionales.
Arturo Elías Ayub, director de Fundación Telmex-Telcel, aprovechó el cierre del encuentro para recuperar una expresión que se convirtió en uno de los lemas populares del ambiente futbolístico durante el Mundial 2026: “¿Y si sí?”
La frase, explicó, puede ser mucho más que una ocurrencia o un grito de ánimo. Puede convertirse en una actitud frente a la vida: intentar aquello que parece difícil, confiar en las propias capacidades y no asumir de antemano que algo está perdido.
El empresario pidió a los jóvenes dejar de preguntarse únicamente qué podría salir mal y comenzar a plantearse qué ocurriría si se atrevieran a intentarlo.
El mensaje terminó convertido en una invitación colectiva a cambiar el “¿Y si sí?” por un “Sí sí”: sí se puede avanzar, sí es posible superar los obstáculos y sí existe la posibilidad de construir un mejor país desde las decisiones individuales.

Del futbol profesional a quienes juegan para sobrevivir
Pero el encuentro también puso sobre la mesa una realidad que pocas veces ocupa los grandes escenarios: la de los jóvenes que viven en situación de calle y encuentran en el futbol una posibilidad de integración.
Elías Ayub anunció que México será sede, en enero de 2027, de un torneo de futbol dirigido a jóvenes en situación de calle, que pretende convertirse en uno de los encuentros más grandes del mundo en su tipo.
La propuesta busca llevar el deporte más allá de la competencia y utilizarlo como una herramienta para recuperar autoestima, generar vínculos y abrir oportunidades a jóvenes que viven condiciones de vulnerabilidad.
La dimensión del programa también resulta significativa. Según lo presentado durante el encuentro, actualmente participan alrededor de 250 mil personas en actividades vinculadas con esta iniciativa en diferentes puntos de la República.
El proyecto plantea así una lectura distinta del deporte: no solamente como espectáculo, sino como un mecanismo de inclusión social.

Tres referentes del futbol mexicano frente a una nueva generación
La presencia de Javier Aguirre, Rafael Márquez y Guillermo Ochoa dio al encuentro un componente especial.
Los tres compartieron experiencias y recomendaciones con jóvenes futbolistas que buscan abrirse camino en el deporte.
Aguirre habló de la importancia de formar un grupo unido y mantener la honestidad como principio dentro y fuera de la cancha.
Márquez puso el acento en la disciplina, la responsabilidad y la necesidad de aprovechar cada oportunidad para ofrecer la mejor versión de uno mismo.
Ochoa, desde la experiencia acumulada durante una larga carrera como guardameta, habló de algo que cualquier joven puede reconocer: las derrotas.
El exseleccionado mexicano recordó que no todos los partidos se ganan y que los golpes forman parte de cualquier trayectoria. La diferencia, sostuvo, está en la capacidad para levantarse y continuar creyendo.
Cuando el Auditorio Nacional se convirtió en cancha

El ambiente festivo llegó con una dinámica que terminó involucrando a los miles de asistentes.
Elías Ayub volvió a mostrar su conocida afición por el futbol y retó a los profesionales a realizar dominadas, para después involucrar al público con balones gigantes en una dinámica que evocó el ambiente mundialista de 2026.
La jornada concluyó con la presentación del cantante colombiano Sebastián Yatra, quien puso el cierre musical a un encuentro que reunió durante varias horas a miles de jóvenes.
Más allá de las luces, los invitados y el espectáculo, el mensaje de México Siglo XXI dejó una idea que resulta especialmente relevante para una generación que busca abrirse camino en un país con enormes desafíos:
las oportunidades pueden aparecer, pero aprovecharlas requiere decisión, disciplina y la voluntad de intentarlo incluso cuando el resultado no está garantizado.
Y quizá ahí estuvo el verdadero mensaje de la jornada: dejar de preguntar “¿y si sí?” y comenzar a actuar como si sí fuera posible.

ZHN | Zacatecas Hoy Noticias Noticias de Zacatecas, México