Álex Roca convierte su historia de vida en un mensaje de confianza y perseverancia para los jóvenes

Ciudad de México.— Cuando los médicos les dijeron que su hijo podía morir o pasar el resto de su vida en una cama, los padres de Álex Roca Campillo decidieron no quedarse con ese diagnóstico. Buscaron alternativas, lo acompañaron y, sobre todo, le hicieron saber desde pequeño que podía aspirar a una vida plena.

Años después, aquel niño que enfrentó una parálisis cerebral y una hemiplejia se convirtió en atleta y llegó este viernes al Auditorio Nacional para contar su historia ante miles de jóvenes que participan en México Siglo XXI 2026, encuentro organizado por Fundación Telmex-Telcel.

Roca, de 35 años, recordó que cuando tenía apenas seis meses sufrió un virus que afectó su cerebro y provocó las secuelas que marcarían buena parte de su vida. Las primeras expectativas médicas no eran alentadoras; sin embargo, su familia tomó otra postura.

El atleta resumió aquella decisión familiar en una pregunta que, según relató, marcó su vida: qué podían hacer para que su hijo fuera feliz.

A partir de entonces llegaron años de terapias, esfuerzo y acompañamiento. La fisioterapia tuvo un papel importante en su desarrollo, pero Roca dejó claro que hubo otro elemento que resultó determinante: la confianza que recibió en casa.

Cuando las palabras también pueden lastimar

Durante su infancia, el deportista tuvo que enfrentar además las miradas y comentarios de otras personas debido a las características de una de sus manos.

Recordó particularmente un episodio en el que regresó a casa afectado por las palabras que había escuchado. Sus padres, en lugar de permitir que aquellas opiniones determinaran su autoestima, buscaron mostrarle otra manera de mirar su propia discapacidad.

Le hicieron entender que su mano no era un defecto que debía esconder, sino una parte de él que también podía valorar.

Ese acompañamiento familiar, explicó, fue fundamental para aprender a enfrentar los prejuicios y construir seguridad en sí mismo.

Del diagnóstico a los grandes retos

Roca se comunica mediante una adaptación de la lengua de signos y ha convertido el deporte en una de las principales herramientas para superar límites personales.

Su historia no fue presentada ante los jóvenes como una fórmula sencilla para vencer las dificultades, sino como un proceso construido con paciencia, esfuerzo, apoyo y perseverancia.

El mensaje que llevó a México Siglo XXI fue directo: las circunstancias pueden imponer obstáculos, pero no necesariamente tienen que definir hasta dónde puede llegar una persona.

Por ello invitó a los jóvenes a mirar sus propias capacidades antes que sus limitaciones y a no renunciar a sus objetivos por miedo a equivocarse o por lo que otras personas puedan pensar.

Una historia que trasciende el deporte

La participación de Álex Roca se convirtió en uno de los momentos más humanos de México Siglo XXI 2026, al poner en el centro una historia personal de superación que va mucho más allá de las competencias deportivas.

Su testimonio también puso sobre la mesa el papel que pueden desempeñar las familias en la construcción de la autoestima y la autonomía de las personas con discapacidad.

Frente a los jóvenes, Roca recordó que muchas veces el primer paso para alcanzar una meta no consiste en demostrarle algo a los demás, sino aprender a creer en uno mismo.

Y en su caso, esa confianza comenzó en casa, cuando sus padres decidieron que el diagnóstico médico no sería el que escribiera por completo la historia de su hijo.

ZHN | Zacatecas Hoy Noticias continúa con la cobertura especial de México Siglo XXI 2026, desde el Auditorio Nacional.

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