Por Sergio Sarmiento | Opinión
Dos partidos políticos no alcanzaron el 3 por ciento en cuando menos alguna de las elecciones federales de este 1 de julio y por lo tanto deberían quedarse sin registro. Uno es Nueva Alianza, el partido fundado en su momento por la maestra Elba Esther Gordillo y que ha mantenido una vinculación con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. El otro es el Partido Encuentro Social, que se encuentra en la paradoja de que podría perder su registro, pero obtener 55 diputados gracias a su alianza con Andrés Manuel López Obrador.
Los dirigentes, sin embargo, pelearán con todas las armas que tienen para mantener sus partidos y el dinero que reciben del erario. Lo mismo sucedió con el Partido del Trabajo, que en el 2015 perdió su registro, pero que a través de una serie de maniobras en las que participaron el Tribunal Electoral y el PRD lo recuperó tras una elección adicional en 2016.
Los beneficios que se obtienen al preservar el registro de un partido político son enormes. Nada más en 2018 el PT obtuvo 376 millones de pesos del erario. A esto hay que añadir que, tras su alianza con Morena de Andrés Manuel López Obrador, recuperó fuerza y con apenas 6 por ciento de los votos logró 62 diputados, con lo que se convertirá en el tercer partido del país, atrás de Morena y del PAN, pero por arriba del PRI.
La ley dice que perderán su registro los partidos que no obtengan el 3 por ciento de los votos en cuando menos una de las tres elecciones federales. Pero con un incentivo de más de 300 millones de pesos, más el poder, no debemos sorprendernos que se muevan todas las influencias políticas para evitar esa pérdida.
Twitter: @SergioSarmiento
Político.mx
ZHN | Zacatecas Hoy Noticias Noticias de Zacatecas, México