Ulises Mejía Haro y el miedo a una encuesta que podría no favorecerlo

Los Hijos de la Viuda por Por Manuel Chacón | ZHN | Opinión

“El poder no se hereda, se disputa.”

“Cuando la encuesta gusta, es ciencia; cuando disgusta, es conspiración.”

En política, el nerviosismo también se nota. A veces aparece en una declaración, otras en una entrevista de última hora y, cuando la preocupación es mayor, en una ofensiva mediática cuidadosamente diseñada para desacreditar aquello que todavía no ocurre.

Eso parece estar sucediendo con Ulises Mejía Haro.

El aspirante a encabezar en Zacatecas la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y de la Soberanía Nacional, ha comenzado a jugar una carta peligrosa: cuestionar el proceso de selección de Morena antes de que se conozca el resultado.

Y eso merece una pregunta incómoda:

¿Por qué tanto empeño en desacreditar la encuesta precisamente cuando otras mediciones comienzan a modificar el escenario que durante meses se presentó como favorable?

Porque mientras algunas encuestas colocaron a Mejía Haro en la primera posición, otras mediciones recientes han colocado a la senadora con licencia Verónica Díaz Robles en una posición competitiva e incluso al frente.

De pronto, aquello que ayer podía ser presentado como una herramienta legítima para medir preferencias comienza a ser objeto de sospechas, cuestionamientos y descalificaciones.

Qué curioso.

Cuando los números son favorables, son evidencia.

Cuando dejan de serlo, se convierten en conspiración.

En el centro de la militancia morenista solamente preguntan:

¿Estamos frente a un político que quiere ganar una encuesta o frente a un político que ya está preparando el discurso para explicar por qué no la ganó?

Porque desacreditar de antemano al instrumento que habrá de medir la voluntad de los participantes no parece precisamente una muestra de confianza.

Y si Ulises Mejía Haro está tan convencido de que cuenta con el respaldo mayoritario, debería permitir que hablen los números.

Sin ruido.

Sin victimización.

Sin convertir cada entrevista en una trinchera.

Sin intentar ganar en los medios lo que todavía tiene que demostrar en el terreno político.

Aquí comienza el verdadero problema para el exalcalde de Zacatecas: la sobreexposición mediática puede fabricar notoriedad, pero no necesariamente fabrica liderazgo.

Y entre ambas cosas existe una distancia enorme.

Los millones que algunos aseguran que se están destinando a entrevistas nacionales —afirmación que hasta ahora no ha sido documentada públicamente y que, por responsabilidad periodística, debe manejarse como versión— podrán comprar espacios, reflectores y titulares.

Lo que no pueden comprar es una encuesta.

Mucho menos la voluntad de los ciudadanos.

Porque al final, cuando se apaguen las cámaras y desaparezcan los reflectores de los medios nacionales, quedará la pregunta que realmente importa:

¿Qué tan fuerte es Ulises Mejía Haro sin la maquinaria de comunicación alrededor?

Ahí está el verdadero examen.

Y ese examen todavía no comienza.

“Y mientras unos compran reflectores, otros siguen contando votos. Porque en Zacatecas, queridos lectores, la política todavía se gana en tierra, no en los titulares.”

ZHN Recomienda

Inaugura Gobernador David Monreal primera Casa del Bienestar “Vive”, en Jerez

▪️ Es la primera de cuatro; seguirán Apozol y Zacatecas capital, informó▪️ Capacidad para 88 …