Los Hijos de la Viuda | Por Manuel Chacón | Opinión
Artículo 138.- Queda prohibido a los conductores entablar competencias de velocidad o de aceleración en las vías federales.(Se aplica en carreteras estatales).
REGLAMENTO DE TRÁNSITO EN CARRETERAS Y PUENTES DE JURISDICCIÓN FEDERAL
Alarmadas y complacidas, las multitudes en redes sociales (Facebook y Twitter) se detienen como ante un escaparate, allí a su alcance la dotación de imágenes que ubican la tragedia en medio de un burdo espectáculo de carreras de velocidad en vehículos modificados para alcanzar el cuarto de milla, el resultado según la voz del pueblo que se alza en el espacio digital, son de tres muertos y más de quince lesionados. Otro tipo de violencia generada al calor de la impunidad y la pasividad de las autoridades de los tres niveles de Gobierno en Valparaíso, Zacatecas.
La nota roja arraiga a sus adeptos al iluminar bajo ángulos de sensacionalismo detalles de la vida cotidiana y desde hace más de 24 horas nadie o por lo menos ninguna autoridad ha emitido una versión oficial sobre la terrible tragedia. La prensa, con aspavientos que mal disfrazan el entusiasmo, sitúa otra perspectiva diferente a la que muestran las redes sociales, buscamos la verdad, todo lo que interviene en esa cosmovisión donde la realidad se divide en lo que la sociedad informa y lo que la autoridad no quiere que se sepa.
Un evento publicitado con toda oportunidad, en donde el escenario son las Vías Generales de Comunicación (Carreteras). Que alivio no ser pobre o no ser tan pobre para participar en las apuestas ilegales de estas competencias de velocidad de la muerte. Y que bendición no sufrir lo inesperado: cruzarse por el camino de uno de estos costosos y veloces automóviles con motores modificados, abrirle confiadamente la puerta al mal y el horror, morirse así nada más, dejando en manos desaprensivas la falta de responsabilidad de quienes ya huyeron y se hicieron de la vista gorda de este infortunio, que dejó en la desgracia a varias familias zacatecanas.
Ahora resulta, que el Alcalde del Municipio de Valparaíso Eleuterio Ramos Leal, no da la cara para informar sobre lo sucedido, nadie muestra un permiso oficial para la realización del evento, pero, si de casualidad los organizadores lo tuvieran por parte del municipio, el permiso sería ilegal ya que no tienen jurisdicción para autorizar el uso de una carretera (Federal o Estatal), nadie sabe si la Policía Federal y la Dirección de Policía Vial y Tránsito del Estado tenían conocimiento, en este momento es casi imposible saber si la Dirección de Juegos y Sorteos de la Secretaria de Gobernación, tenía en el lugar de la tragedia a algún interventor para dar “Fe y Legalidad” a las competencias con apuestas, no hay una sola autoridad en esta entidad que haya emitido una comunicación oficial para informar por lo menos sobre las víctimas mortales y los heridos, su estado de salud, quien se hará cargo de pagar los daños, es más ni siquiera se ha hecho una de esas Infografías muy “monas” que no informan y no sirven para nada y que publicita la vocera de Seguridad en Zacatecas, Rocío Adriana Aguilar Borjón, a quien no vemos en vivo desde el pasado mes de enero de 2018.
Una mala política no permite que haya una buena comunicación, Y la política que de hecho no se Resuelve con Comunicación necesita que el discurso funcione para que se compruebe en los hechos.
Hablando claro, ¿Qué funcionario hoy no tiene una cuenta en Facebook o Twitter?, medios digitales en donde se informó con toda oportunidad sobre el penoso accidente, cuando nosotros entramos a las redes sociales y vemos como se están comunicando, lo verdaderamente lamentable y patético es que siguen utilizando estas herramientas como medios de comunicación de los años cincuenta o noventa a través de comunicados fragmentados, infografías con pocos datos que más bien desorientan y no ayudan a clarificar las dudas al ciudadano. La tragedia de Valparaíso en Zacatecas es el ejemplo.
Se tiene que tener claro de que se está informando, porque no puedes salir 72 horas después o una semana después de un hecho con mensajes emitidos por los voceros inadecuados, con ideas rígidas, con lenguaje, hechos y argumentos que no respaldan la credibilidad que necesita un Gobernador como Alejandro Tello Cristerna, en resumen el Portavoz de Seguridad, ofrece los hechos del gobierno y articula el conjunto del gobierno en relación a esa posición, pero creo que no lo saben.
La comunicación gubernamental es un derecho de la ciudadanía y una obligación del gobierno y esto es una manera de entender la democracia.
A mi los Hijos de la Viuda
ZHN | Zacatecas Hoy Noticias Noticias de Zacatecas, México