
Por Manuel Chacón | Los Hijos de la Viuda | Opinión
En política, hay momentos que parecen festivos… pero en realidad son profundamente estratégicos. La reciente cabalgata jerezana del Sábado de Gloria no fue solamente una tradición más del calendario zacatecano: fue, para quien sabe leer los símbolos del poder, un auténtico escaparate político.
Y ahí, entre el polvo, los caballos y la multitud, apareció con claridad una figura que no está improvisando su ruta: Carlos Puente Salas.
No llegó solo. No llegó discreto. No llegó como espectador.
Llegó con estructura.
Conformando el contingente más nutrido de la jornada, no es casualidad. Es organización. Es operación. Es músculo territorial. Es, en términos políticos, un mensaje sin necesidad de discurso: aquí hay con qué competir.
Porque en Zacatecas, donde la política se mide tanto en territorio como en percepción, la capacidad de convocatoria sigue siendo moneda de alto valor. Y Puente la mostró, sin rodeos.
Pero hay otro elemento que no se puede ignorar: la autenticidad.
Mientras otros actores simulan cercanía con la gente, Puente confirmó que la charrería no es pose ni oportunismo. Es una práctica de más de diez años. Es identidad. Es pertenencia. Y en un estado donde las tradiciones pesan, eso construye narrativa… y adeptos.
No es menor tampoco el discurso que acompaña la imagen. Puente habló de convertir las fiestas tradicionales en una “Experiencia Zacatecas”, una visión que conecta cultura, turismo y economía. Es decir, no solo cabalgó: también planteó rumbo.
Y ahí es donde la lectura se vuelve más interesante.
El Partido Verde Ecologista de México no es un actor aislado. Ha sido aliado estratégico de Morena en los últimos procesos electorales clave del país. Esa alianza no solo le ha dado presencia nacional, sino capacidad de negociación real en la definición de candidaturas.
En ese tablero, Puente no es una ficha menor.
Es coordinador, es operador, es legislador federal… y ahora, también, empieza a mostrarse como figura con base social visible. En política, esa combinación suele ser antesala de algo más grande.
¿Puede ser precandidato a la gubernatura en 2027?
Sí. Tiene condiciones.
Tiene partido. Tiene alianza. Tiene estructura. Tiene narrativa. Y ahora, también, tiene exposición.
En un escenario donde muchos nombres se mencionan pero pocos se mueven con estrategia, Puente parece estar construyendo su propia ruta, sin estridencias, pero con señales claras.
Y en política, quien entiende el timing… lleva ventaja.
Que a nadie sorprenda entonces si, contra algunos pronósticos, el Verde no solo acompaña, sino encabeza. Porque cuando un actor logra combinar territorio, identidad y proyecto, deja de ser aspirante… y empieza a ser opción.
En Zacatecas, el 2027 ya comenzó.
Así, algunas y algunos, como Carlos Puente, ya están cabalgando.
ZHN | Zacatecas Hoy Noticias Noticias de Zacatecas, México