
Los Hijos de la Viuda | Por Manuel Chacón | Opinión
El Centro Cultural Toma de Zacatecas, inaugurado el 11 de septiembre de 2016, ha sido objeto de severas críticas y se ha ganado el título poco halagador de “monumento a la corrupción y a la impunidad”. Este ambicioso proyecto, lanzado el último día del gobierno de Miguel Alonso Reyes, ha quedado marcado no solo por su cuestionable construcción, sino también por su lamentable funcionamiento.
La primera y única actividad relevante en el centro fue un concierto inaugural con la cantante Dulce, quien, irónicamente, tuvo que lidiar con goteras en el escenario, un comentario que dejó claro que la infraestructura no solo es insatisfactoria, sino también problemática. “Está lloviendo aquí adentro”, dijo la intérprete, una frase que encapsula la situación deplorable del edificio.
El secretario de la Función Pública, Ernesto González Romo, reveló que la construcción de este centro costó 404 millones de pesos, pero sorprendentemente, su valor actual se estima en 1,230 millones. Esta disparidad plantea serias preguntas sobre la gestión de los recursos públicos y la calidad de la obra. La razón detrás de las goteras, según las autoridades, es que la estructura no podía soportar el peso del material que se debía colocar en el techo, lo que habla de una planificación técnica deficiente.

Informes previos obtenidos de empresarios zacatecanos que fueron involucrados para ayudar a concluir la magna obra antes de la inauguración del edificio, confirmaron que la estructura de acero estaba cediendo al peso del recubrimiento de concreto, es decir, las pesadas vigas se empezaron a doblar y toda la tornilleria de acero se comenzó a quebrar, por ello fue necesario realizar un gasto millonario no “programado” de tornilleria de “titanio”, es decir, hoy mismo lo único que sostiene ese edificio son miles de tornillos de alto perfil, pero es prácticamente imposible su uso debido al alto riesgo de desplome que representa la construcción.
Lo más preocupante es que, a pesar de las evidencias de corrupción y mala gestión, todos los delitos relacionados han prescrito. El tema ya no es si hay posibilidades de responsabilizar a alguien, lo importante ahora es determinar quien o quienes se quedaron con los millones de pesos que evidentemente se desviaron y todo parece indicar que hoy mismo tratan de proteger a los empresarios y funcionarios que se apropioaron ese recurso.
Además, González Romo destacó que los 9 millones de pesos que se pagaron de forma extraordinaria para concluir la obra jamás fueron devueltos, lo que añade una capa más de irregularidad a este caso. La mayoría de los fondos para su construcción provinieron del controvertido Fondo 23, conocido como fondo moche, utilizado en ocasiones para financiar proyectos sin un análisis riguroso o viabilidad técnica. Este modelo de financiamiento revela un sistema en el que la gestión política prima sobre la planificación efectiva.

La cifra de 67 millones de pesos provenientes del presupuesto estatal, incluidos los impuestos sobre infraestructura, plantea más interrogantes sobre la asignación y uso de recursos públicos en un estado que, como Zacatecas, enfrenta numerosas dificultades económicas y sociales. La conclusión de González Romo es contundente: “Es el mayor Monumento a la impunidad que hayamos visto en Zacatecas”. Este comentario subraya la magnitud de las irregularidades en la construcción y la entrega de la obra.
Esta impunidad institucional no solo desanima la confianza pública en las instituciones, sino que también perpetúa un ciclo de corrupción que parece estar arraigado en la cultura política del estado.
El Centro Cultural Toma de Zacatecas, lejos de ser un símbolo de progreso y cultura, se erige como un recordatorio de lo que ocurre cuando la corrupción y la falta de responsabilidad se convierten en la norma. La falta de acciones concretas para reparar las deficiencias de este edificio y el uso desmedido de recursos públicos deben llevar a la ciudadanía a exigir mayor transparencia y rendición de cuentas a sus líderes. Sin un cambio real, estos monumentos a la impunidad seguirán manchando el futuro de Zacatecas.
¡A mi los Hijos de la Viuda!

ZHN | Zacatecas Hoy Noticias Noticias de Zacatecas, México