El hombre y sus dispositivos mentales para la vida social

Por: José de Jesús Reveles Márquez

Desde una perspectiva del origen de hombre, es claro que la evolución le ha generado nuevas posibilidades y nuevas restricciones a partir de la vida social que ha sostenido. Su posición erguida, su piel desnuda y su estructura corporal y metabólica, le hicieron posible desplazarse con rapidez hacia nuevos y diferentes ambientes, que le han demandado a lo largo de la historia, diversas competencias para aprovechar recursos distintos a los habituales.

Estas nuevas competencias, por decirlo de alguna manera, requirieron capacidades cerebrales distintas a las rutinarias, por lo que la curiosidad, la creatividad, el uso de herramientas y novedosos medios de protección y defensa para la supervivencia, se hicieron indispensables.

imageEl crecimiento y desarrollo del cerebro, fue una consecuencia evolutiva que se privilegió en el hombre. Por ejemplo, hay especies como las ratas y las cucarachas que pueden vivir en todos los ambientes, pero su estrategia evolutiva resulta diferente.

En el ser humano, el progresivo desarrollo cerebral lo llevó, finalmente, a crear un lenguaje y adquirir una conciencia autorreflexiva.

Esas facultades cerebrales producen un ser con enormes posibilidades comunicacionales derivadas del lenguaje, que lo abrió a una sociabilidad rica y provechosa, como lo fue sin duda alguna los acuerdos para cazar, recolectar, defenderse, intercambiar, etc.

De lo anterior, también se determina una muy potente individuación generada por la conciencia autorreflexiva y el lenguaje mismo, que hacen posible sentir que uno es distinto a los otros y que tiene sus propios intereses, deseos y creencias.

Así, la especie humana desarrolló simultáneamente una gran sociabilidad y una gran individualización. Ambas tendencias requieren armonizarse, porque por naturaleza, están en un equilibrio muy inestable, aunque ambas son necesarias para sobrevivir como individuo y como grupo, se requiere de congruencia y a su vez éxito y tragedia de nuestra especie.

imageEs razonable suponer que los distintos grupos y sus variedades fueron logrando progresivamente equilibrio entre tendencias o dificultades sociales, a la par necesarias y que aquellos que mejor solucionaron esta contradicción sobrevivieron hasta llegar al Homo sapiens.

Esto resultó exitoso desde muchos puntos de vista, pero sobre todo porque logró mantener, en la mayoría de las oportunidades, una suerte de armonía entre sus instintos sociales y su posibilidad de sentirse un individuo único y diferente.

Por lo tanto, en esta muy somera revisión de un campo en desarrollo permanente, que provoca acaloradas controversias académicas, y en cierto modo ideológicas, es claro que el cerebro humano no es un pizarrón vacío, en el que las experiencias escriben todas sus narraciones, pues requieren la necesaria presencia de dispositivos biológicos que procesan, ordenan, organizan y valoran las informaciones contenidas en experiencias vividas a lo largo de su propia historia.
Estimado lector, agradezco de antemano la atención prestada al presente; y como siempre, usted tiene la última palabra. Nos leemos en la próxima ocasión y espero que haya sido de su interés… VIVA LA VIDA

​​Correo: remj71@hotmail.com
Twitter: @mtroreveles

ZHN Recomienda

Construir una sociedad pacífica y de bienestar, compromiso del Gobernador David Monreal Ávila

◼ Inician actividades conmemorativas del 110 Aniversario de la Toma de Zacatecas◼ Advierte Secretario General …

Comentarios